Amígdalas cerebrales: El origen del miedo

Qué son y para qué sirven

En lo profundo de nuestro cerebro existen dos núcleos conformados por varios grupos de neuronas, estos grupo neuronales se agrupan en forma de almendra y reciben el nombre de amigdalas cerebrales. Se encuentran presentes en todos los vertebrados y se ubican en la parte medial de los lóbulos temporales. Su función, como veremos, está vinculada directamente con mecanismos de “supervivencia”.

Una historia curiosa

Nuestra historia comienza con en neuropsicólogo Heinrich Klüver y el neurocirujano Paul Bucy. Ellos trabajaban con mescalina, un químico extraído de un cactus, y que causa alucinaciones vívidas.

Klüver notó que los monos que recibían mescalina a menudo presentaban movimientos automáticos en los labios, lo que le recordó a síntomas similares de pacientes con epilepsia del lóbulo temporal.

Heinrich Klüver y Paul Bucy

Para tratar de encontrar la región del cerebro afectada por la mescalina, los investigadores trabajaron con un mono Rhesus agresivo, llamado Aurora. Dada la asociación del lóbulo con las convulsiones, retiraron una gran parte del lóbulo temporal izquierdo de Aurora, para poder investigarlo bajo microscopia. Cuando Aurora despertó, su comportamiento previamente agresivo había desaparecido, y en cambio se comportaba plácida y mansa.

Macaca Mulatta como Aurora, cuyo estudio permitió grandes avances en el conocimiento de la amígdala cerebral

Pero no fue hasta 1956 cuando esta estructura cobró importancia. En este año Weiskrantz describió los componentes emocionales del llamado sindrome de Kluber-Bucy (1937), que conforman una constelación de alteraciones del comportamiento secundarios a una lesión del lóbulo temporal y más especificamente, de la amigdala cerebral.

Fue en este momento cuando Weiskrantz propone que lesiones en la amígdala disocian la representación sensorial de un estímulo, de las propiedades afectivas que este genera. Es decir, el estímulo (visual, auditivo, etc) es percibido pero no genera miedo o ansiedad.

Larry Weiskrantz (1926-2018)

En años siguientes se continuaron con gran cantidad de estudios con diferentes metodologías, pero sin resultados demasiados consistentes. Recién a principios de los ’80 los investigadores comenzaron a emplear, más ampliamente, respuestas de miedo condicionadas (de Plavov), para estudios de los circuitos neuronales del miedo. Esto fue un importante paso adelante en el conocimiento de la amígdala cerebral.

Para generar un “miedo condicionado” se necesita un “estimulo emocionalmente neutro” , usualmente un sonido, e inmediatamente posterior a este, un estímulo desagradable o aversivo, como una descarga eléctrica.

Luego de aplicar cierta cantidad de veces ambos estímulos, el estímulo neutro consigue la capacidad de provocar una respuesta que ocurre típicamente en presencia de peligro, como ciertas conductas defensivas; respuestas autonómicas, como el aumento de la presión sanguínea y de la frecuencia cardíaca; respuestas neuroendócrinas, como la liberación de hormonas pituitarias y suprarrenales.

Estas reacciones aprendidas, tienen las características de ser involuntarias, innatas, de rápido aprendizaje y de larga duración en la memoria.
Una de las consecuencias de una lesión en la amígdala es, precisamente, la incapacidad de adquirir y expresar este reflejo de miedo condicionado.

RNM funcional. Amígdalas cerebrales respondiendo a una fotografía con una imagen displacentera. Ver Referencias.

Actualmente una de las principales herramientas para el estudio de la amígdala es la resonancia magnética funcional. Esta tecnología permite estudiar en detalle áreas asociadas a los diferentes núcleos amigdalinos ante diferentes estímulos.

Anatomía

De manera elemental, podemos decir que la amígdala consta de:

  • Núcleo lateral
  • Núcleo basal
  • Núcleo central medial
  • Núcleo central lateral

Entre estos núcleos existen células intercaladas formando tractos entre los núcleos.

Al encontrarse en la cara medial del lóbulo temporal, su irrigación esta dada mayormente por la arteria coroidea anterior.

En la siguiente imágen de resonancia podemos observar:

  1. Las líneas verticales de color púrpura representan las extremidades anteriores del fórnix que transcurren a través del hipotálamo.
  2. Amígdala cerebral.
  3. Los dos puntos azules representan los tractos ópticos.
  4. El surco entorrinal identificado por las líneas rojas.
Case courtesy of Dr Azza Elgendy, Radiopaedia.org, rID: 33594

Funciones

La amígdala es una de las más importantes áreas asociadas al mundo de las emociones y de gran importancia evolutiva, ya que nos permite escapar de situaciones de riesgo o peligro y nos obliga a recordar todo aquello que nos haya hecho sufrir en algún momento.

Interviene directa o indirectamente sobre:

  • Consolidación de la memoria
  • Control del comportamiento sexual
  • Conductas de agresión y autodefensa
  • Control de la ingesta a través del control de la saciedad
  • respuestas emocionales como el miedo, ansiedad y la agresión (paralización, taquicardia, incremento de la presión arterial, sudoración, liberación de hormonas de estrés)

La ausencia de sueño puede sobrecargar la amígdala, facilitando la expresión de las respuestas emocionales. Por otra parte, el alcohol atenúa su función, e interfiere en su capacidad de respuesta a situaciones amenazantes.

Al parecer, cada amígdala reacciona de manera distinta. Siendo la izquierda más asociada a emociones negativas como el miedo. Y la amígdala derecha más relacionada con la felicidad.

RNM T1-Flair y T2: Encefalitis por virus del Herpes, afectando ambos temporales, particularmente el área de las amígdalas cerebrales. Fuente: ver referencias.

Vías de asociación

Las amígdalas no estás aisladas, todo lo contrario. están relacionadas con numerosas áreas:

Los estímulos sensoriales aferentes finalizan principalmente en el núcleo lateral de la amígdala, y una lesión a este nivel interfiere con el desarrollo del miedo condicionado.
Los estímulos auditivos aferentes que llegan al núcleo lateral provienen de la corteza auditiva y tálamo auditivo.
Existen conexiones entre amígdalas e hipocampos y que permiten el desarrollo del llamado “miedo condicionado contextual” , que es aquel que aparece en animales que son devueltos a la cámara donde el sonido y/o la descarga se producían. La cámara actúa como un estímulo condicionado emocionalmente neutro. En estos casos se encontraron conexiones entre áreas del hipocampo ventral y núcleo basal y basal accesorio de la amígdala. Una lesión en estas áreas interfieren con el desarrollo del condicionamiento contextual.
El núcleo central de la amígdala actúa como interface entre el sistema motor. Y su daño interfiere con la expresión de las respuestas de miedo condicionado.

La imagen de abajo esquematiza las principales vías eferentes de la amígdala:

Vía amigdalofugal ventral: la vía más larga se transcurre a través de la región septal, el tronco encefálico, el tálamo, el hipotálamo y, finalmente, hacia la corteza sensorial.
Stria terminalis (muy similar al fórnix en relación con la comisura anterior): Se divide en tres partes en relación con la comisura anterior:
– fibras de precomisurales
– fibras comisurales
– fibras post comisurales

Case courtesy of Dr Azza Elgendy, Radiopaedia.org. From the case rID: 33594

Conclusiones

Durante los últimos años se han realizado progresos considerables en la relación de los circuitos específicos del cerebro con las funciones emocionales. La principal conclusión de los estudios sobre el condicionamiento del miedo es que la amígdala desempeña un papel crítico en la vinculación de los estímulos externos con las respuestas de defensa.

Las técnica de resonancia magnetica funcional abrió caminos hacia detalles funcionales y anatómicos nunca sospechados. Y que se espera, pronto mejore perspectivas de diagnóstico y tratamiento de patologías como algunos trastornos psiquiátricos y autismo.

Referencias

Joseph LeDoux. The Emotional Brain, Fear, and the Amygdala. Cellular and Molecular Neurobiology, Vol. 23, Nos. 4/5, October 2003 doi:10.1023/A:1025048802629

Imagen de RNM funcional: Sanchez TA, Mocaiber I, Erthal FS, Joffily M, Volchan E, Pereira MG, de Araujo DB and Oliveira L (2015) Amygdala responses to unpleasant pictures are influenced by task demands and positive affect trait. Front. Hum. Neurosci.9:107. doi: 10.3389/fnhum.2015.00107

Imagen de encefalitis herpética: Halder A, Mandal US, Halder S, Biswas A. Kluver-Bucy syndrome: A morbid consequences of post herpes simplex encephalitis. CHRISMED J Health Res 2015;2:373-5

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